
La verdadera protagonista, la que se lleva las miradas, la que los mejores ansían tener, por la que todos luchan, ya está en Honduras.
Gracias a Coca Cola Company la Copa Mundial llegó ayer a San Pedro Sula para marcar historia, pisar suelo catracho y despertar la pasión futbolera de nuestro país.
El protocolo previo no era lo importante, sí lo era el objeto que venía en un exclusivo avión hecho a su medida para viajar por el mundo entero.
El reloj parecía no llegar a la hora pactada, 1.05 pm, la espera se hacía eterna, pero cinco minutos antes de lo previsto todo comenzó a tomar forma.
DESPEJARON Y LA LUCIERON
En los altoparlantes de la terminal aérea se escuchaba la versión en español de “Waving Flag”, canción oficial del Mundial de Sudáfrica 2010, de repente dos tipos con cara de malos salieron vestidos de saco y corbata, su misión era dejar claro que el trofeo era intocable.
A la 1.34 pm apareció un hombre rubio de mediana estatura empujando una caja sellada, todos creíamos que era la Copa, pero no, falsa alarma, se trataba de un escenario móvil. Llegó otro artefacto sellado y nada, era un telón y un púlpito.
La tercera era la vencida, la Copa ya quería ser mostrada al público. Era la 1.50 pm. Y así fue...
A las 2.13 pm el alcalde sampedrano, el doctor Juan Carlos Zúniga, Renata Pereira, portavoz de la Fifa, Teresa Gearheart de Cervecería Hondureña y José María Cagliolo, la mostraron.
OJOS DE ÁGUILA
Se destapó la Copa y el personal de seguridad de Fifa se puso las "pilas". Si alguien tapaba el trofeo, cambiaban de posición, se agachaban y hablaban por radio, son tipos entrenados, se entienden por gestos bien sincronizados.
A las 2.17 pm nuevamente fue envuelta, guardaba y sacada de la sala donde fue exhibida y 14 minutos más tarde trasladada a la Cervecería Hondureña.
Y así, Honduras ya vive su propio mundial...